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#EnContexto

Putin, el frío

Geopolítica, la vacuna rusa y el apéndice de la Guerra Fría.

Artwork proveído por Estefanía Castañeda.


¿Ya tenemos una vacuna contra el coronavirus? Esa es la pregunta que he visto los últimos días en redes sociales y en grupos de amigos cercanos, e incluso me la he hecho a mí mismo. Este martes 11 de agosto, Vladimir Putin anunció que registró con el Ministerio de Salud la vacuna Sputnik V.


Ahora, no entraré en profundidad acerca de lo que todos ya sabemos: la vacuna ya está siendo utilizada en la población rusa, a pesar de que, según el reporte de la OMS, esta no ha completado la tercera y última fase de pruebas clínicas. De esto solo lo siguiente: en 1955 durante la existencia de Polio, y antes de la estricta regulación de las pruebas necesarias para una vacuna, sucedió el incidente Cutter. En resumidas cuentas: la vacuna producida por Laboratorios Cutter poseía contenido biológico reactivo del virus, lo que ocasionó la infección de miles, propagación del virus en distintas comunidades estadounidenses y algunas muertes. Mas allá de los peligros sanitarios de la vacuna rusa, también es importante resaltar algo de su aparición: su trasfondo geopolítico.


Empecemos por lo más simple, el nombre de la vacuna. Para esto es necesario regresar a la Guerra Fría, específicamente lo que se conoció como la Carrera Espacial, en la cual tanto Eisenhower como Khrushchev estuvieron en contiendas para instaurarse como el “primer Estado en sobrepasar la frontera atmosférica”, y por ende dejar al otro como inferior. Para la mala suerte de Estados Unidos, la URSS fue la primera en marcar territorio y mandar el primer satélite a orbitar el planeta en la misión Sputnik 1 de 1957. Poco tiempo (casi un mes) después, se lanzó el conocido Sputnik 2, en donde la canina Laika fue el primer ser vivo en ser enviado al espacio (aunque murió en la cuarta órbita casi chamuscada, pero eso no es tan atractivo de recordar). Claro está que Eisenhower no se quedaría de brazos cruzados, en especial por la presión que tenía encima desde el congreso, el pueblo estadounidense y casi todo el mundo ansioso de saber quién sería “el vencedor”. Los commies estaban ganando. Por todo esto, se crearía la NASA a través de la National Aeronautics and Space Act, un año después. El resultado es bien conocido: Estados Unidos logra llegar y volver a la luna, pero antes de su superposición se realizarían 2 misiones más: Sputnik 3 y 4.


¿Qué es entonces Sputnik 5? En pocas palabras, una continuación de la Guerra Fría. El nombre que se eligió para la vacuna no es en absoluto aleatorio ni asunto de coincidencia para cualquiera que sepa un poco sobre la infame rivalidad entre las dos súper potencias (término que era adecuado en su “edad de oro”). Pero ¿por qué Rusia evocaría una expresión tan específica? La principal razón que doy de esta táctica geopolítica es porque su poderío, en términos de influencia, se ha visto reducido con el paso de los años. Mas allá de esto, se encuentra entrando a un territorio de economía negativa, lo cual solo empeora su situación.


La vacuna ya está siendo testeada para fase III en Rusia, Brasil, Filipinas, India, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos. Algunos han criticado esto por usar como “conejillos de indias” a personas no-rusas, pero esta no es la implicación que nos importa aquí. Todos los Estados mencionados anteriormente tienen una característica en común, todos han sentido en recientes años un desapego a las garantías de una relación exclusiva con Estados Unidos. Aunque sus “covid-aliados” son estratégicos, cabe demarcar que la selección no implica que Rusia espera que estos Estados abandonen totalmente a la gran potencia que es EE.UU, sino una posible pérdida de preferencia hacia Washington.


Un último aspecto de este tema que se ha visto surgir desde el anuncio de Vladimir Putin son los memes. Ya sea porque su proveedor es Instagram, Facebook (aunque no conozco la primera persona que la siga usando) o grupos familiares de Whatsapp, es muy probable que hayan visto un meme, o como describirían los Baby Boomers “imagen graciosa”, sobre lo que ocasionará la vacuna al ser aplicada. Este es uno de mis favoritos:


Artwork proveído por América en Contexto.


Poniendo de lado que “las risas no faltaron” y que el meme hace referencia a la implantación del “socialismo” con la vacuna, este no está tan lejos de la realidad. Como se pudo evidenciar anteriormente, con el nombre y trasfondo político (y económico), Rusia busca posicionarse como el primer proveedor de la vacuna, empezando con Estados que puede agregar a su bloque. En caso hipotético que la fase III de pruebas humanas sea exitosa, y ni Oxford (Reino Unido) ni Moderna (Estados Unidos) hayan terminado aún, Moscú probablemente empiece a ofrecerla a otros Estados que no se encuentran tan apegados a Washington. Aun así, está también el caso que Moderna logré terminar pruebas primero, pero la política Trump de America First igualmente no permitiría gran colaboración al inicio de la producción de la vacuna. Entonces, sin importar quién salga en primer puesto en la Carrera por la Vacuna, Rusia será quien saque más provecho, geopolíticamente, de este apéndice de Guerra Fría, creado por ellos mismos.

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