#EnContexto

No se nace feminista, la sociedad me hace


Envueltas en color morado, verde y rosado se vistieron varias ciudades de nuestro país, conmemorando el día internacional de las mujeres, pero principalmente el día para visibilizar la labor que hacen las mujeres y niñas en nuestro país, dando el reconocimiento a todas estas increíbles guerreras que todos los días luchan por ser mujeres en este país misógino y patriarcal. Entre banderas del movimiento, carteles, arengas, tambores y gritos estaban envueltos en miradas, sonrisas y abrazos llenos de sororidad. Donde la marea morada iba tomándose las calles de nuestro país con dolor, llenas de una llama que quiere quemarlo todo, todo aquello que nos mata, nos oprime, nos viola y nos lastima. La rebelión hacia nuestro sistema heteronormativo, patriarcal y capitalista es el ente principal de explotación de nuestras mujeres y todo lo le rodea.


Debemos ser conscientes de que NOS ESTÁN MATANDO, y podemos verlo reflejado en las cifras que nos da el Observatorio de Memoria y Conflicto (OMC) del CNMH, donde en el periodo de 1958 y 2021 se registran 51.919 mujeres víctimas del conflicto armado, de las cuales 18.048 han muerto como consecuencia de esto, 14.248 víctimas de violencia sexual, 13.273 víctimas de asesinatos selectivos, 9.307 víctimas de desaparición forzada, 6.356 mujeres han sido víctimas de secuestro y 4.632 víctimas de reclutamiento, esto es en cuanto nuestras mujeres que hacen parte del conflicto armado colombiano. Sin embargo, en el 2020 hubo 630 feminicidios y en lo que lleva el 2021, en tan solo los dos primeros meses se presentaron 37 feminicidios indicando que las cifras incrementaron un 8,8 % frente a las que se presentaron en el mismo periodo del 2020 y cada día siguen aumentando. Esto basta para que cada una de nosotras dejemos la indiferencia y seamos conscientes de lo que está pasando y de esta manera, nos cuidemos entre todas porque no sabemos quién pueda ser mañana.


Esta y diversas razones llevaron a miles de mujeres a marchar y a exigir sus derechos. Sobre todo, la liberación de las mujeres y el cambio radical que necesita nuestra sociedad cisnormativa patriarcal, esto quiere decir que se basa en la creencia de la sociedad que por norma todas las personas son cisgénero, estableciendo que a quienes se les asignó el genero masculino al nacer siempre crecen para ser hombres y viceversa, a quienes se les asignó el genero femenino al nacer siempre crecen para ser mujeres, siendo una idea heterogénea del genero. Este cambio requiere de la ayuda de todxs y que sea parte de un ideal conjunto de liberación y de unidad, dejando de lado todo aquello que juzga y oprime. Nuestra revolución feminista debe venir acompañada de diversos cambios, especialmente políticos haciendo énfasis en la reconstrucción de políticas publicas y en las formas de explotación que nos rodean, así eliminando la explotación de género y de clase que esta extremadamente marcada en nuestro país.


Tenemos que ser disidentes de quienes se oponen a nuestra liberación femenina y sobre todo quienes imponen decisiones sobre nuestro cuerpos, somos libres de decidir qué es lo que queremos hacer y eliminar esos prejuicios y confiscaciones. Donde, especialmente saquen sus doctrinas de nuestros cuerpos y que cada unx de nosotrxs seamos libres de ser quien somos y que no nos impongan absolutamente nada, comenzado en la maternidad que será o no será deseada y en la abolición del género.


Ya para finalizar quiero que griten junto a mi estas dos arenga que son profecías y dicen:


¡Alerta, alerta, alerta que camina

la lucha feminista por América Latina

Y tiemblan, tiemblan y tiemblan los machistas,

que América Latina sera toda Feminista!


¡Ahora que estamos juntas,

ahora que sí nos ven, abajo el patriarcado,

se va a caer, se va a caer!

¡Arriba el feminismo que va a vencer,

que va a vencer, que va a vencer!





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