#EnContexto

La teoría conspirativa QAnon se multiplica en América Latina

A pesar de ser un fenómeno estadounidense, la teoría que sostiene la lucha de Donald Trump contra un “Estado profundo” se ha expandido por Latinoamérica.


Seguidores de Donald Trump en protesta de apoyo a QAnon. Recuperado de: Política Exterior.


La teoría de QAnon inició en octubre de 2017 cuando un usuario anónimo publicó en el foro 4chan que tenía acceso a información clasificada sobre la administración de Trump. Quien se hacía llamar por el nombre “Q”, aseguró que hay actores liberales de Hollywood, funcionarios de alto rango y políticos del partido demócrata que hacen parte de una red internacional de tráfico de menores de edad, y que Trump se ha dedicado a investigarlos e intenta evitar un “golpe de Estado orquestado por Barack Obama, Hillary Clinton y George Soros”.


Esta teoría aparentemente había perdido fuerza, pero la semana pasada volvió a ser noticia en Estados Unidos después de que Facebook anunciara “el cierre de más de 790 grupos, 100 páginas y 1.500 anuncios vinculados con la teoría conspirativa”. Los representantes de la red social anunciaron que estas medidas se tomaron como parte de “sus esfuerzos por combatir a organizaciones y movimientos vinculados a la violencia”. Pero tras expandirse por Estados Unidos, esta teoría llegó a operar también desde América Latina en países como Costa Rica, Argentina, Colombia, México, Guatemala, Panamá, Brasil y Uruguay, de los cuales también se han encontrado grupos en Facebook.


La gran preocupación del surgimiento de esta teoría conspirativa en América Latina es que, a parte de promover en sí la polarización entre el partido republicano y demócrata, también promueve argumentos en contra de las vacunas, el cambio climático y la gravedad de la pandemia del coronavirus. En los grupos de QAnon Costa Rica se han encontrado adicionalmente publicaciones que “promueven el consumo de dióxido de cloro” como cura infalible contra el COVID-19, poniendo en riesgo la salud de todas las personas que pertenecen a estos grupos, y así fomentando la propagación de noticias falsas.


Fuente: BBC Mundo

#EnContexto