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Haití, en emergencia persistente


Recuperado de: ONU NEWS

Aquel 12 de enero de 2010 apareció en el mapa la isla de Haití por un terrible terremoto que sacudió el territorio, dejando el total de un millón y medio de víctimas, entre muertes y heridos. La ayuda humanitaria internacional se hizo presente en la emergencia para, de alguna manera, auxiliar a los habitantes damnificados. Luego de más de 10 años de lo ocurrido, la situación para este pequeño país no es tan alentadora como quisiéramos. La isla del caribe enfrenta aún muchos problemas de pobreza, hambruna, y la más preocupante recientemente, esclavitud moderna en niños y adolescentes.


Lo que muy poco se conoce es que la tragedia del 2010 fue la más notoria, pero no la única ni la primera. Históricamente la isla ha estado en desventaja, incluso resaltando que fue la primera nación de Latinoamérica en ser independiente luego de liberarse de Francia en 1804, convirtiéndose en la única nación forjada por esclavos. Claro que esto representaba un problema en un mundo liderado por colonizadores que no le permitía surgir como Estado, al ser gobernado por exesclavos. Buscando su reconocimiento internacional, se endeudó hasta más no poder con bancos de Francia, Estados Unidos y Alemania, haciendo que por más de un siglo no se invirtiera en infraestructura y desarrollo de la economía local. Añadiendo a esto, Haití ha sido un país desigual con poder político concentrado, lo que hace que toda la situación se agrave.


El país de las ONG

La ayuda internacional mencionada al principio no llegó directamente a el gobierno, el analista Robert Fatton asegura para BBC que “con la justificación de que el gobierno era demasiado corrupto, los recursos fueron distribuidos por diferentes ONG” y que a la larga fue una política contraproducente ya que el gobierno perdió capacidad de operación. “Así vemos que Haití sigue en ruinas 10 años después y uno se pregunta qué pasó con todo el dinero que donó la comunidad internacional para su reconstrucción. Pues bien, fue a parar a estar organizaciones que han demostrado históricamente su ineficiencia", dijo Fatton en la misma entrevista.

Incluso antes del terremoto del 2010, la presencia de estas organizaciones era muy alta como se puede evidenciar en un informe del Instituto para la Paz unos meses antes de la tragedia en Puerto Príncipe. Es lamentable que la presencia de estas ONG no sea beneficiosa para la población, ya que los recursos y las ayudas al no ser entregadas a la población vulnerable, los obliga a buscar alternativas que en el mayor de los casos terminan siendo perjudiciales contra ellos.


En busca de una mejor vida, una condena

Uno de los idiomas oficiales de la isla es el creol haitiano en el que el término “restavek”, traduce una práctica que consistía en enviar con familiares mejor posicionados económicamente, a los niños para tener acceso a una mejor educación y calidad de vida. Lastimosamente en el ultimo tiempo se ha convertido en una práctica terrible ya que la nueva modalidad consiste en traficar con niños entre 5 y 17 años para realizar trabajos forzados, ser victimas de abusos sexuales e incluso trafico de órganos. Por si fuera poco se ha conocido que no solo se está realizando en Haití, están siendo comercializados en República Dominicana en donde se registran que los utilizan para peleas clandestinas con apuestas, como una forma de esclavitud moderna.


El panorama pone en evidencia la grave situación del país, pero sobre todo la poca relevancia que tiene a nivel internacional Haití ya que los tratados y ayudas son vasos de agua ante un gran incendio que es toda la problemática que viven los habitantes. ¿Quién le pone la lupa a lo que atraviesa la isla? ¿Quién regula las ONG presentes en el territorio del Caribe? ¿Cuáles son los mecanismos necesarios para los problemas en Haití? Son cuestionamientos que se tienen que resolver mientras tanto Haití debe sobrevivir en una tragedia que parece no tener fin.



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