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Feminización de la pobreza

Tocar este tema es ver la realidad, afrontar lo que estamos atravesando desde hace muchísimos años. Una zona de confort de la que debemos salir para ilustrar el aumento del empobrecimiento de las mujeres, el empeoramiento de sus condiciones de vida y, en la mayoría de los casos, la vulneración de sus derechos fundamentales. Sin embargo, este término de la feminización de la pobreza, se refiere específicamente al hecho que ocurre a nivel global, donde desgraciadamente la mayoría de las personas pobres son mujeres.


Pero se preguntarán: ¿a qué se debe esto? Y pues les voy a dejar la siguiente lista para que sea claro y preciso.


  1. La falta de educación formal y formación en mujeres y niñas.

  2. La desigualdad en el ejecutamiento de los D.D. H. H. y reproductivos.

  3. Las supuestas responsabilidades domésticas/ del hogar.

  4. La discriminación dentro del mercado laboral.

  5. Leyes que tienden a ser discriminatorias.

  6. Las actitudes tradicionales al género impuestas desde que nacemos.

  7. El “techo de cristal”.

Para que haya un mayor entendimiento en cuanto al término que use en el punto 7 qué es “techo de cristal”, este se refiere a la limitación de las mujeres al poder ascender en un ámbito profesional. Se puede ver en empresas o en lugares donde muchas mujeres sólo alcanzan los puestos más bajos. Además, quiero poner el tema del trabajo doméstico y de cuidados no remunerados, ya que es como la base invisible del sistema socioeconómico. De acuerdo con El Tiempo, el trabajo no remunerado realizado por las mujeres representa aproximadamente un 26,24% a 40% del PIB (producto interno bruto). Las mujeres dedican aproximadamente entre tres y cuatro veces más tiempo en las labores del hogar que los hombres.


Ya para finalizar este escrito quiero dejarles esta pregunta: ¿cómo terminar con la feminización de la pobreza? Les pondré unas de mis soluciones pero quiero que ustedes también piensen algunas y cómo pueden aportar para no seguir propagando esto. Así que aquí van:

  1. Balancear las divisiones de las labores del hogar.

  2. Fomentar e incitar la capacidad empresarial de las mujeres y el poder acceder al mercado laboral.

  3. Poner igualdad de género en el centro de la gestión de recursos humanos.

  4. Mejorar la calidad de educación y las competencias.


 

Manchego, M. M. Cuidar a dependientes cuesta $ 185 billones, pero no se pagan. https://www.eltiempo.com/economia/sectores/economia-del-cuidado-en-colombia-mueve-185-billones-pero-no-se-pagan-278284


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