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Estados Unidos nos demuestra que la crisis económica del COVID-19 no discrimina

Actualmente los norteamericanos se ven enfrentados a una recesión económica que está llevando a reducir los subsidios que han venido recibiendo desde hace más de una década.


Norteamericanos protestan ante la cuarentena obligatoria impuesta por el Gobierno. Recuperada de : CNN


El impacto del COVID-19 ha generado pérdidas inimaginables alrededor del mundo. En abril de este año cuando se registró la histórica caída del petróleo por debajo de los $2 dólares (USD), el mundo entero se paralizó y la desesperación por pérdidas de capital y empleos no se hizo esperar. Poco a poco la dura realidad que ha traído la pandemia mundial ha demostrado que todos los países están hechos de lo mismo: personas. Personas con necesidades ante la recesión económica y la incertidumbre frente a cuando finalice esta dura etapa por la que está atravesando el mundo.


El 15 de enero del presente año se registró el primer caso de coronavirus en Estados Unidos y desde allí, Donald Trump, su actual mandatario ha desatado polémicas por sus declaraciones. Desde sugerir una vacuna que contenga desinfectante, hasta asegurar que los contagios en su país estaban totalmente bajo control. Tres meses después, en abril, Estados Unidos se convirtió en el foco de la pandemia.


Actualmente Estados Unidos enfrenta una crisis económica que llevó a la posible reducción del subsidio de desempleo que reciben los norteamericanos semanalmente, de $600 USD a $200 USD. Pero a pesar de este subsidio, nada ha incrementado el consumo por parte de los habitantes, generando que el PIB de esta potencia mundial cayera un 46%. En el sur del país (Arkansas, Mississippi y Tennesse), el consumo se resume solamente en alimentación. Además, no es un problemas que solo le incumbe a los estratos bajos, según testimonios, gente localizada en Beverly-Hills lucha día a día por mantenerse a flote.


Estados Unidos que supone un 25% del PIB global, tiene en sus manos a 48 millones de personas pobres que están prontas a recibir un menor subsidio de desempleo. Demostrando que la pandemia generada por el COVID-19 no discrimina entre potencias y países sub-desarrollados: todos sus habitantes lo están sufriendo de igual manera.


Fuente: El País


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