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Esta no es una banda de metal, es una venganza


Pasé la mayoría de mi infancia junto a dos de mis primos tres años mayores que yo. Cuando tenía doce, recuerdo que uno de ellos empezó a tocar guitarra y todos comenzamos a escuchar las canciones que él se aprendía. Escuchar música se convirtió entonces en el plan por excelencia de las vacaciones y a medida que fui creciendo empecé a desarrollar el gusto musical que hoy todavía prevalece en mí.


Uno de esos días en los que se me escapaba el tiempo de mi niñez, escuché System Of A Down, una banda de metal de ascendencia armenia formada en Estados Unidos a la que evidentemente, por mi edad, no le entendía ni una sola palabra. Sin embargo, a medida que fui creciendo, me encontré con que las letras de System eran de las más imponentes dentro de las bandas de metal que había escuchado desde niña y que, además, estaban llenas de simbologías que perpetúan una lucha inalcanzable contra el olvido del genocidio que vivió Armenia entre los años 1915 y 1918 por parte del gobierno de los turcos en el Imperio Otomano.


Aunque la actual República de Turquía no niega las muertes que se dieron durante la época, sí rechaza la idea de que esto haya sido un genocidio. De hecho, tan solo 29 países en el mundo lo reconocen. Los integrantes de la banda, al ser descendientes directos de supervivientes del genocidio armenio, se propusieron levantar una bandera musical desde la que exponen un mensaje de “no olvido” por lo que, en abril del año 2013, deciden presentarse por primera vez ante los armenios, los suyos. System Of A Down ha batallado durante años contra el olvido que, según ellos, es incluso peor que el mismo acto violento. “La gente olvida lo que no le corresponde, porque el dolor es algo innecesariamente calculable, que solo se siente cuando hace parte de ti, cuando te ataca directamente”. Dijo Serj Tankian, vocalista de la banda para el documental “System Of A Down Documental S.G.A”.


El genocidio armenio cometido entre los años 1915 y 1918 a manos de jóvenes turcos consistió en el exterminio de un millón y medio de personas. El genocidio se desarrolló bajo el amparo de la Primera Guerra Mundial, acontecimiento que las autoridades turcas aprovecharon para intentar crear un Estado homogéneo compuesto por turcos musulmanes, por lo que exterminaron a armenios, asirios y griegos. Para el año 2006, System Of a Down junto a la cineasta Carla Garapedian realizan "Screamers", un documental que cuenta a modo de crónica la historia moderna del genocidio.


La idea del documental parece notablemente necesaria para cada uno de los integrantes de la banda puesto que su carrera musical ha estado marcada bajo los ideales de venganza a través de la música que le enseñan al mundo. Así como en sus letras, System reúne en el documental un sin fin de denuncias en contra de las enormes atrocidades que tomaron lugar en el pueblo armenio, todo esto a partir de imágenes, historias y entrevistas a personas relacionadas con los antepasados de la misma banda. La denuncia también reclama a quienes han negado el genocidio y el encubrimiento de parte de Estados Unidos respecto a las atrocidades que erradicaron a Armenia de su territorio. Finalmente, la banda explica las simbologías escondidas en algunas de sus canciones referidas al tema y diversas de sus presentaciones en público. Aquí encuentran el documental completo: https://www.youtube.com/watch?v=p29Fmyi8hEA&feature=emb_title


Documental "Screamers". Imagen tomada de Nación Rock: https://www.nacionrock.com/rockumentales-screamers-el-documental-de-system-of-a-down-sobre-el-genocidio-armenio/
Documental "Screamers". Imagen tomada de Nación Rock: https://www.nacionrock.com/rockumentales-screamers-el-documental-de-system-of-a-down-sobre-el-genocidio-armenio/

La reparación de los millones de vidas rotas por el genocidio armenio es algo imposible. Aun así, la banda asegura que la música ha sido su forma de resistencia más perecedera y que sus canciones reflejan la búsqueda constante de justicia a través del reconocimiento del genocidio que todavía la República Turca y muchos países a nivel mundial, niegan. System Of a Down es una banda que lleva por el mundo un mensaje inherente y profundo de rebeldía. “Parte del ideal de nuestros conciertos es llamar la atención sobre el hecho de que los genocidios siguen ocurriendo. Da igual que lo llames holocausto, catástrofe humanitaria, masacre. Nada de esto está cambiando”.


Recuerdo entonces que de niña ninguna de las canciones que me sabía de memoria cobraban algún significado y que cuando empecé a entender lo que decían, nunca me importó conocer la historia detrás de las letras que las componían hasta que llegué a escribir esta columna. Pensé primero en la palabra “genocidio”, la aniquilación deliberada de un grupo social por motivos raciales, políticos o religiosos y luego pensé en que a la mayoría de nosotros siempre nos llega ese deseo de ser parte del cambio y en que, finalmente, la música que escuchamos y divulgamos debería hacer parte de ese proceso. “Queremos ser parte del cambio. Queremos que el reconocimiento del primer genocidio del siglo XX sea una renovación en la confianza de que la humanidad puede dejar de matarse a sí misma”.


Buscar acerca de una de mis bandas favoritas de niña ha sido toda una aventura. He resignificado momentos personales pero, sobre todo, me he dado cuenta de que le debemos muchísimo a la música que escuchamos y que es algo que innegablemente siempre hará parte de nosotros. Me pregunto cuántas cosas tan valiosas pueden permanecer dentro de nosotros como seres humanos y recuerdo la letra de Chop Suey, una de las primeras canciones que me aprendí y también una de las más aclamadas de la banda, lanzada en el año 2001 dentro de su segundo álbum de estudio, Toxicity. Además, creada bajo los ideales políticos del grupo de metal; Serj Tankian, vocalista y escritor de esta canción asegura que la letra es un juego de palabras (Self-Right-Chop Suey-cide). Daron Malakian, guitarrista de la banda dice que “la canción es sobre suicidio y sobre cómo consideramos de manera diferente cuando morimos. Todos merecemos morir en realidad”. La frase “we’re rolling suicide” se puede escuchar en el inicio de la canción y me llama la atención porque cuando leí esto pensé en la relación de este tema con lo que ellos muestran como bandera. Resulta que sí, en el documental esta es una de las frases que se desprenden de las pancartas y la banda explica que se refiere al vacío de muchos de los armenios que nacieron y son parte de un territorio que no existe y que algo como eso debe sentirse el suicidio.


No aprendemos sobre estas cosas en el colegio o en la universidad. La historia del mundo, además de ajena, parece estar incompleta si nos detenemos a mirar con lupa cada uno de los lugares, masacrados, torturados y olvidados. Ahora System me ha enseñado más de lo que esperaba a los doce años escuchando música junto con mis primos y hace parte de la responsabilidad de cada uno recibir y compartir su mensaje. “La mano tiene cinco dedos, capaces y poderosos, con la habilidad tanto de destruir como de crear. Abran sus ojos, abran sus bocas, cierren sus manos y formen un puño”, es el mensaje que me deja para compartir hoy System of a Down, lo que son musicalmente como banda y sobre todo, como armenios.

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