#EnContexto

El famoso matriarcado.

A lo largo de nuestra vida de feministas, escuchamos en nuestras instituciones dos términos que definen muchísimas cosas que son "Patriarcado" y "Matriarcado". Principalmente escuchamos a feministas como yo alegando y usando muchísimo la palabra patriarcado para nuestros fundamentos y luchas, pero el matriarcado es también un término importante para identificar diversas posiciones.


Son miles las culturas o sociedades que han desaparecido y que sólo quedan en nuestra historia, las que tienen una concepción e idea socio familiar que es exactamente opuesta a nuestra sociedad patriarcal. Estas son las sociedades matrilineales y matrilocales, como mayormente se conocen. Aquí, su base, sus instituciones y sus costumbres son matriciales, donde en pocas y fugaces palabras lo que significa, es que la mujer tiene un lugar de honor y respeto supremo, pero esto no implica ni el dominio ni la opresión de lxs otrxs.


Categorizando, a los hombres y a las mujeres se les brindan las mismas oportunidades. Pero incluso si a las mujeres se les conceden ciertos beneficios, estos no son en nada similares a los que plantea la supuesta igualdad que nos brinda los sistemas patriarcales, donde un hombre posee a las mujeres u otros hombres a su conveniencia. Esto nos lleva otra vez al sistema patriarcal, donde se ve la gran diferencia puesto que el matriarcado se considera una sociedad justa e igualitaria, porque en ningún momento se degrada la situación de los hombres por favorecer a las mujeres a diferencia de lo que ocurre con el sistema patriarcal.


Las sociedades matriarcales se centraban en la naturaleza donde los poderes que vienen aliados con la madre tierra y las mujeres son factores necesarios para la vida y el subsistir. El hecho de que en este tipo de sociedad la mujer ejerza un posición de suma importancia en la estructura de gobierno y en la sociedad y constituya el elemento más importante en la familia, nos muestra que en ningún momento la mujer va estar sometida, ni subordinada en ninguna circunstancia y será un eje de igual importancia que cualquier otra persona.


No voy a inculcarte el matriarcado es incondicionalmente y únicamente la mejor sociedad, pero puedes reflexionar sobre cómo nuestras estructuras son consecuencias de nuestra cultura, e incluso, son biológicamente determinadas, si lo quieres ver de esta manera. Ni se puede decir qué género es el mejor para manejar completamente nuestra sociedad, puesto que necesitamos de todxs, ningún “predominio” es mejor que el otro, miremos que es la equidad que nos favorece a cada una de las personas que nos rodean y para nosotrxs.



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