#EnContexto

El fútbol femenino en Colombia no existe


Extraída de: El País, As Colombia, La Nación Neiva, Goal.com

Cuando cumplí 12 años tomé la decisión de ingresar a una escuela de fútbol. A ciencia cierta, no sé bien qué me motivó. En ese momento las niñas no jugaban, no había escuelas, ni mucho menos una liga. Fue hasta 2017 que la Liga Profesional Femenina de Fútbol de Colombia se hizo “realidad”.


Para ese primer certamen se contó con la participación de 16 clubes de primera y segunda división, a pesar de que existen 36 masculinos. Se disputaba solo un torneo por año, aunque los hombres jugaran dos. Los medios no transmitían los partidos, a diferencia del torneo masculino que cada domingo se veía por Win Sports o por el mismo canal RCN. Pero ya había liga y eso era lo importante.


24 de mayo de 2017, el estadio Nemesio Camacho el Campín estaba a reventar, Santa Fe vs Huila. El ambiente cálido y los gritos ensordecedores solo eran el reflejo de las hinchadas diciéndole a sus jugadoras ¡Aquí estamos y aquí nos quedamos! La asistencia fue de 33.327 hinchas, un récord mundial y que por solo 7.873 espectadores casi supera la final del mundial femenino de 2015, disputado entre las selecciones de Estados Unidos y Japón. Solo una muestra más de cómo el fútbol femenino en Colombia exigía su lugar en el deporte nacional.


Para 2018 ocurría un hecho histórico. A solo un año de apertura de la Liga, Atlético Huila se consagraba campeón de la Copa Libertadores femenina, luego de un duro partido contra Santos en Brasil. Aun así, el premio nunca llegó a quienes lo habían luchado, pues como lo afirmó la delantera Yoreli Rincón, “Nos ganamos 55 mil dólares que nunca van a llegar a nosotras, eso llega al Atlético Huila masculino”. Pero, ya había liga y eso era lo importante.


El 2018 terminó con pie izquierdo luego de las polémicas declaraciones de Gabriel Camargo, presidente del Deportes Tolima, “Los directivos del Atlético Huila deben estar arrepentidos de haber sacado el título(…) y de haberle invertido tanta plata al equipo”. Pero ¿por qué señor Camargo? Ganaron un título que ni siquiera usted con un equipo masculino ha logrado. Adicional, agregó “El fútbol femenino es un caldo de cultivo del lesbianismo”, es decir, aparte de polémico ¿homofóbico? Lo bueno del asunto es que, por exigencia de la Conmebol y la Dimayor, para 2019 el Deportes Tolima debía tener un equipo femenino para participar en el torneo, ¡Que vueltas da la vida señor Camargo!


El 21 de febrero del mismo año, se destapó un escándalo de acoso sexual al interior de la Selección Femenina Sub 17, en el que Carolina Rozo, fisioterapeuta de la selección y varias jugadoras, denunciaban al técnico Didier Luna y al preparador físico Sigifredo Alonso de acosarlas sexualmente. 13 días después la Dimayor junto con la FCF anunciaron que no habría liga femenina, aquejando a falta de recursos y de patrocinios. Pero, qué casualidad ¿no? se revela acoso y cancelan la liga. Ya no había liga y eso era la importante.


Este 2021 según decisión de la Dimayor, la liga profesional femenina de fútbol no tendrá una duración ni siquiera de dos meses, lo que refleja un retroceso, a pesar de las exigencias que desde antes de 2017 han estado haciendo las futbolistas por unas condiciones equitativas en un deporte que históricamente ha sido de hombres, y que a pesar de los pañitos de agua tibia lo sigue siendo, pues les pregunto ¿qué se puede esperar de una competencia de 57 días en un año para el desarrollo de una carrera profesional como futbolista?


Precisamente, la preparación física es fundamental, y como lo menciona Katherine Ríos, profesional en Ciencias del Deporte y entrenadora deportiva de la escuela Independiente Santa Fe, “lo ideal es que la preparación física en la pretemporada sea de 1 a 3 meses, pues con esto ya habría un buen entendimiento en equipo, las futbolistas estarían en un nivel físico apto para competir y fomentaría la estabilidad económica de las deportistas”. Asimismo, Mario Janer, preparador físico de la Selección Colombia Femenina, menciona que “es necesario una pretemporada para evaluar el estado físico de cada jugadora, ya que, aunque muchas deportistas vienen de equipos profesionales, hay otras que llegan de selecciones departamentales e incluso de equipos aficionados”.

Ahora bien, se tiene conocimiento de que habrá una liga, pero ¿dónde está la estructura de ésta?, ¿qué equipos participarán?, ¿ya se hizo una contratación? Vale la pena recordar que la Conmebol eximió el año pasado a los clubes que participan en torneos internacionales de la responsabilidad de tener equipos femeninos, así, de los 18 equipos que participaban, seis decidieron retirarse.



América de Cali Femenino. Extraída de: El País

Finalmente, el fútbol femenino en Colombia NO existe y situaciones como que el América de Cali femenino haya llegado a la final de la Copa Libertadores es una muestra del esfuerzo que hicieron como equipo, más no del apoyo que tuvieron por parte de los directivos del fútbol colombiano, ni mucho menos de una sociedad apática a la que no le interesa el avance de una liga profesional en Colombia. Tal y como lo menciona Agustín Julio, exfutbolista de Independiente Santa Fe y actual gerente deportivo del Club, “es muy sencillo hablar y crear expectativas cuando no hay liga, pues todos salen a ‘poner pecho’ diciendo que hay que apoyar y fomentar el crecimiento del fútbol femenino, sin embargo, al momento de mostrar ese apoyo, simplemente evaden la responsabilidad”.


#EnContexto