#EnContexto

El corazón de la música: ¡GRITA!

Estaba escuchando una canción que se llama ‘Corazón Delator’ y me cuestioné acerca de lo que, en general, significa la música; de qué es lo que realmente nos une tanto a ella y si podemos asemejarlo, por ejemplo, con el pálpito que produce escuchar una canción. Han escrito un montón sobre música, en mis redes crean y publican playlist y todo el tiempo la gente reseña discos de bandas e incluso las forman de un momento a otro. Entonces me puse a pensar en lo que hacía que todos recurriéramos a ese sentimiento llamado música, que para muchos como yo resulta salvador y para otros tantos es simplemente un sinónimo de algo: El recuerdo de alguien, la fiesta del fin de semana, la boleta del concierto del siguiente mes, claro, eso cuando todavía podíamos ser felices de esa manera, cuando todavía podíamos darle ese tipo de significados a la música.


El corazón humano funciona como una bomba que impulsa la sangre a todo el cuerpo, cada uno de sus pálpitos tiene un ciclo cardiaco que hace que se generen aproximadamente 72 latidos por minuto y que, por ende, viva. Según el Instituto de Neurociencia y Fisiología de la Universidad de Gothenburg-Suecia, el corazón modifica su ritmo a la velocidad de la música porque cuando la escuchamos, los latidos cambian dependiendo de la frecuencia, el tempo y el ritmo de las canciones. Lo cierto es que, lo que la música hace en el corazón, posiblemente, no lo haga ninguna otra cosa.


La música está innegablemente ligada a la emoción humana, podría decir que, en muchos casos, incluso, uno termina condenándola a momentos y vivencias únicas, porque al final, la música es algo que se vive de manera propia a la hora de hablar del sentimiento, es algo que cada uno vive a su manera. Ahora mismo nos encontramos inmersos en un momento en el que ese significado que tenía para nosotros se ha tenido que quedar abajo del escenario junto con la música en vivo y al mismo tiempo, con todos los latidos y emociones que nos generaba. El Grita, es uno de esos festivales que unían muchos de los significados que solo la música nos hace sentir y que también tuvo que detenerse en el tiempo.


Durante 15 años, el Festival Grita de Manizales le ha dedicado tres días al año a la música y de paso, a los corazones de miles de personas que asisten a él. Sin embargo, este es el primer año en el que esa cita consecutiva no se pudo celebrar. “Definitivamente el concepto del festival, el de todos los festivales, y el desarrollo de estos se vio afectado por las medidas preventivas alrededor de la pandemia, que nos impiden congregar público, que nos impiden la actividad al aire libre y que prácticamente, limitan lo que significa tener una experiencia en vivo”, dice Rafael Echeverri, director del festival. Cuando Rafael dijo eso solo pude pensar en esa palabra que, ahora más que nunca, cobra vida a la hora de hablar de la industrial cultural. Experiencia, dijo. Y entonces se me vinieron a la cabeza un montón de imágenes de conciertos, de lágrimas viendo a mis artistas favoritos, de las risas que una vez se nos colaron a una amiga y a mí en medio de un pogo y el recuerdo vivo del corazón, del corazón a mil.


Aún así, el tiempo no puede detenerse para siempre y festivales como El Grita parecen llevar esa idea como bandera, pero es claro que el concepto ha cambiado y enfrentarse a este nuevo proceso seguro conlleva, también, muchos temores; sobre todo porque en esta situación una de las industrias más golpeadas ha sido la musical. “Las oportunidades no son muchas cuando uno está enfocado en realizar y promover las experiencias en vivo, porque los canales digitales nunca van a equiparar ni de cerca lo que es la experiencia de ver un artista en vivo, entonces en ese sentido no hay muchas expectativas en el momento y creería que, así como nos ha sucedido a nosotros acá en Colombia, no solo al Grita sino a los demás festivales del país, también se ha visto a nivel mundial”.


Es claro que muchos de estos festivales y artistas se han visto obligados a cambiar su forma de llegar al público, pero, en definitiva, no han logrado llenar de la misma manera los corazones de quienes solíamos estar frente a un escenario saltando. “En este sentido es una situación compleja, que no genera muchas oportunidades y que lastimosamente los canales digitales se han estado sobresaturando de ofertas desde el músico que quiere llevar entretenimiento a la sala de tu casa hasta artistas que organizan una presentación con más tecnología, llegando a festivales que también quieren cumplir su papel a lo largo del año, pero que finalmente para el público se está volviendo como paisaje y veo que eso es uno de los grandes problemas que nos encontramos al querer estar o al querer llegar a través de los canales digitales, y es que hay demasiada oferta. La presencialidad nos daba por lo menos algo de exclusividad”.


Una de esas nuevas formas de llegar al público por medio de lo digital son las Sesiones Grita, una iniciativa propuesta por el festival que pretende, precisamente, sostener su bandera de no detenerse en el tiempo y ajustar la experiencia de la que hablaba antes, a las condiciones actuales. Rafael explica que “las sesiones Grita son presentaciones de artistas que se van a grabar y que se van a transmitir en los canales digitales del festival. La idea con este proyecto es mantener activa la marca Grita y seguir como parte del proceso, sobre todo en lo que al artista local se refiere, en ser un espacio de difusión y de promoción para ellos. Mantenernos en esa ventana que hemos sido durante los últimos 14 años”.


Los 15 artistas seleccionados para las Sesiones Grita 2020. Recuperado de: @gritafestival en Instagram.
Los 15 artistas seleccionados para las Sesiones Grita 2020. Recuperado de: @gritafestival
"Ante la imposibilidad de tener la habitual versión del Grita y las ya conocidas falencias que se tienen al intentar replicar la experiencia de un festival de forma virtual, este año Grita presenta una propuesta diferente y ajustada a las condiciones actuales: las Sesiones Grita, encuentros sonoros a través de nuestros canales digitales en los que artistas de Manizales y Caldas que le apuestan a las propuestas musicales alternativas tendrán un escenario de difusión y reconocimiento, necesario en la crisis que atraviesa el sector".

Para esta nueva versión del Grita, el festival seleccionó a 15 artistas que fueron publicados el 03 de agosto en su sitio web y demás plataformas virtuales. A lo largo de los años, Grita ha sido posible gracias al apoyo de entidades públicas del departamento y la ciudad. "Uno de los grandes patrocinadores del festival son la Alcaldía de Manizales y la Gobernación de Caldas y en esta ocasión la comunicación ha sido bastante clara y ellos han sido muy receptivos ante la necesidad de generar esos espacios para los artistas y apoyarse en procesos como el que desarrollamos nosotros para poder hacer estas actividades. Creo que hay total disposición, aunque lastimosamente no tantos recursos debido también a todo este tema de la emergencia económica a causa de la pandemia. Muchos recursos, sobre todo de estos destinados a cultura, han tenido que irse a atender la pandemia; pero definitivamente hablando en términos generales ha sido bien recibido el proyecto y ha sido apoyado”.


Corazón Delator, la canción que estaba escuchando cuando empecé a escribir este texto y cuando se me ocurrió hablar de ese sentimiento que me genera la música, que aunque nunca está equivocado, ahora mismo no sé si el hecho de no vivirlo de frente ha logrado apagarlo un poco, tiene una frase que dice: "Hay algo oculto en cada sensasión". Pienso entonces, que mientras tanto nos queda aferrarnos a que el corazón siga latiendo sin demasiados cambios en su ritmo cardíaco. Quizá ahora mismo se trate de descubrir ese sentimiento oculto en las nuevas modalidades que transformaron la cultura y dejarnos permear por el sentimiento que muchos artistas y festivales como el Grita quieren seguir logrando con la música, por ahora, a partir de plataformas digitales. Después de todo, es gracias a iniciativas como la de este festival, que el corazón de la música aún GRITA.

#EnContexto