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A un año de elecciones, dos precandidatas feministas

Exactamente a un año de elegir a un nuevo presidente, ya hay dos mujeres que se han lanzado como precandidatas con la idea de “feminizar el poder, feminizar el Estado, desobedecer y proponer”. Francia Márquez y Ángela María Robledo, dos candidaturas de izquierda que, desde lugares diferentes, encarnan un ejemplo de sororidad en la política.


Foto por: Corporación Humanas Colombia. Convención Nacional Feminista.


Según el Global Gender Gap Report del 2020, realizado por el Fondo Económico Mundial (FEM), el empoderamiento político es el área en la que las mujeres estamos más subrepresentadas en relación con logros académicos, salud y brecha económica. De hecho, a Colombia le falta cerrar su brecha en este aspecto casi en un 70%.


Pese a que el país se ha inscrito en tratados internacionales de la ONU – como la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer – para reducir la brecha de género en la política y hacer de la sociedad colombiana una más democrática, no ha logrado avanzar significativamente en este tema. Para Alma Beltrán y Puga, doctora en Derecho que ha trabajado en temas de género, “más que leyes, se necesita voluntad política”. Es decir que dentro de las diferentes ramas del poder existan las condiciones para que las mujeres participemos equitativamente en la contienda electoral.


“En una sociedad patriarcal y profundamente machista, nos hemos acostumbrado a ver en el poder y como figura de autoridad a hombres”, asegura Laura Ordoñez, antropóloga quien ha investigado temas de género y jurisprudencia. Y entre más altos son los cargos, es más difícil para una mujer ocuparlos. Muestra de esto es que no ha habido ninguna mujer presidenta en Colombia, o el porcentaje de mujeres que hay en las altas cortes: en el Consejo de Estado un 25,8% y en la Corte Suprema de Justicia solo un 12,9%, mientras que las mujeres representan el 51% de juezas municipales de carrera en el país, según datos al 2019 registrados por Carolina Villadiego, asesora legal para la Comisión Internacional de Juristas.


¿Quién es Francia Márquez?

La precandidata Francia Márquez nació en Cauca, en el pacífico colombiano, una de las regiones que más se ha visto afectada por el desplazamiento y el conflicto armado, como lo muestra la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (CODHES). Dentro de esta región, las poblaciones que han sufrido las peores consecuencias de la guerra han sido los afrodescendientes e indígenas.


En este contexto, Márquez ha sido activista por los Derechos Humanos y por el medio ambiente, luchando contra la minería ilegal y contra las diferentes amenazas a su territorio (proyectos de extractivismo que pueden contaminar ríos y diferentes ecosistemas). En 2018 ganó el Premio Medioambiental Goldman, pero más allá del reconocimiento, la precandidata buscaba que se evidenciara en el exterior la problemática ambiental que vive el país.


Francia Márquez es una mujer feminista y afrodescendiente, que ha tenido que seguir adelante a pesar de las amenazas y atentados de muerte, como el que sufrió a en mayo del 2019 en Santander de Quilichao junto con otros ambientalistas. Colombia es el país con más asesinatos a líderes y lideresas sociales defensores del medio ambiente, así lo señala el último informe de Global Witness, publicado en 2020, en el que documentó 64 asesinatos a activistas ambientalistas en el país durante el 2019.


La precandidatura de Márquez, al igual que la de Robledo, se oficializó en la Convención Nacional Feminista, dirigida por la Corporación Humanas Colombia. Allí precisó qué la llevaba a tener esta idea de un nuevo país menos racista, clasista y machista: “Me invita a estar aquí el dolor de las mujeres que hoy están saliendo desterradas por la política de la muerte, por la guerra que el patriarcado de los hombres blancos privilegiados que nos gobiernan insisten en mantener”.


Las mujeres somos una opción de representación política. Como explica la abogada Alma Beltrán y Puga, “si nunca vemos mujeres en el poder, ¿por qué votaríamos por ellas? No sabemos cómo son sus liderazgos ¿cómo sabemos si nos van a gustar o no?”. Las candidaturas feministas no buscan gobernar solamente para las mujeres, buscan hacer de la sociedad una más equitativa y justa para todes.


Además, estas precandidaturas marcan un efecto simbólico. Solo con que haya mujeres (y una de ellas afro) participando en la contienda electoral es una forma de mostrar que todes quienes han sido relegados a la esfera privada y han tenido que guardarse en la cocina, en el closet, en sus resguardos, pueden salir de allí a participar en el espacio público: mujeres, indígenas, afro, campesinos, comunidad LGBTQ+… En este caso es más diciente aun, pues Francia Márquez representa una múltiple discriminación por su posición de mujer que nació en las periferias del país y que pertenece a la comunidad afro. Ahora bien, Ángela María Robledo y Márquez representan la diversidad de feminismos y mujeres que hay en el territorio nacional y muestran que se puede ser diferente sin necesidad de destruirnos por ello, sobre todo entre mujeres.


Podemos equilibrar, repartir y eliminar los monopolios del poder escogiendo a quienes han sido invisibilizadas. En la arena política – tan masculinizada – es difícil que una sociedad como la colombiana rompa el molde de escoger al hombre autoritario por el que hemos optado como presidente elección tras elección. En un país que continúa manteniendo su poder en unos pocos, la mayoría de ellos hombres blancos, del centro del país y con poder económico, es momento de darle la oportunidad a quienes no han podido llegar, a pesar de su preparación, a puestos de toma de decisiones.


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